
Synopsis.
El terrible y violento reinado de Kee Mad Dog duró largas y sanguinarias décadas. Fue el gran y admirado mafioso irlandés de la costa este de los Estados Unidos.
Un día cualquiera de 2015, la irrefrenable y despreciable ambición de Cheslav —el hijo primogénito de Nikolái Koyevsky, el temible y hostil jefe de la mafia roja de Little Odessa, Brooklyn— le llevó a tomar la insensata, mala y estúpida decisión de adentrarse de lleno en la boca del lobo, en las turbulentas y turbias aguas de los bajos fondos del sur de Boston, donde comenzó a vender su mercancía ilícita a espaldas de Keegan O’Landrie, amo y señor de Míchigan y Massachusetts. Las cosas se torcieron de manera inevitable y la sangre llegó al río. Tras librarse una guerra sin cuartel entre rusos e irlandeses, Jupiter y Weithy O’Landrie, los hijos de Kee Mad Dog, quienes reinaban con mano de hierro en Boston y Detroit, decidieron acordar una tregua de paz con el despiadado capo ruso de Nueva York —Nikolái Koyevsky—, con la única intención de detener la brutal y cruel masacre que se había iniciado durante el sangriento verano de 2016 tras la muerte de Keegan O’Landrie y Cheslav Koyevsky. Ambos bandos habían perdido mucho. Pero... ¿cuánto duraría realmente la paz? Nadie lo sabía, ni siquiera ellos. Era una bomba de relojería a punto de estallar. Una jodida y asquerosa espiral de violencia y muerte les acabaría engullendo hacia el interior de un sucio y macabro juego de vendettas.

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El apellido de nuestra familia es O’Landrie. Provenimos de una remota y perdida parte de Irlanda, aunque hemos pasado toda la vida en el mugriento agujero del sur de Boston, Massachusetts. Somos una consolidada organización criminal irlandesa. Nos hemos criado en las calles, al igual que las ratas, somos perros callejeros; hemos crecido y nos hemos curtido en las duras, crudas y sucias inclemencias del barrio, con todo lo que ello implica y conlleva.
Somos los cabecillas de la poderosa Mafia Irlandesa de la Costa Este de EE. UU.
Nadie nos ha regalado nada, nadie ha luchado más que nosotros por conseguir todo cuanto tenemos. Hemos forjado un colosal imperio criminal a base de sangre, muerte, caos, destrucción y violencia. Para estar arriba, en lo más alto, hay que pisar con pies de plomo sobre el frío asfalto estadounidense. Amasamos ingentes cantidades de dinero a diario, dirigimos todo tipo de negocios ilícitos, contamos con leales y valerosos hombres apostados en cada esquina de nuestro territorio, el cual, no solo se limita a Boston, Massachusetts, sino que, también controlamos gran parte de Detroit, Míchigan. Nos hemos asentado y apoltronado en el trono de la cadena de mando del narcotráfico, la prostitución y la industria armamentística, somos como los tentáculos de un gran pulpo que se expanden por todos los estados de la Costa Este de América.


JUPITER
&
WEITHY O'LANDRIE




